Los tatuajes en Japón están forzosamente relacionados con la yakuza, la mafia japonesa, conocida también como grupos de violencia, estos tatuajes son de cuerpo completo en su forma tradicional japonesa (Tebori). En algunos espacios públicos como baños y piscinas de uso grupal y gimnasios están prohibidos en un intento de impedir la entrada de Yakuza.
En Estados Unidos, muchas pandillas se tatúan para indicar su sentido de pertenencia, estos tatuajes son removidos con láser en un intento de posibilitar a los ex integrantes de pandillas reinsertarse en la población sin estas marcas.
En prisión, un tatuaje de lágrima de mujer puede significar que has perdido a alguien asesinado, siendo en este ámbito un símbolo de asesinato, con cada lágrima se representa la muerte de un amigo.
En las fuerzas armadas tanto de Estados Unidos como de Gran Bretaña se utilizan mucho los tatuajes, para conmemorar batallas, guerras y escalafones, y aunque se supone que están del lado de los buenos, siguen relacionándose este tipo de tatuajes a la muerte y la violencia, sea organizada, legal, o no.
En los campos de concentración nazis se acostumbraba tatuar un número en el antebrazo de los presos.
A presar de que en tiempos actuales los tatuajes se han puesto de moda, aún en algunos ámbitos continúa cierta estigmatización para con ellos y se sigue relacionando al tatuaje con grupos delincuentes o marginales, asociados a la violencia, la muerte y el horror. |