En el amplio mundo de las modificaciones corporales encontramos las perforaciones del cuerpo con la introducción de piezas de joyería metálica que lo atraviesan.
Esta antigua costumbre fue abandonada en el Occidente, reservándose las perforaciones corporales al género femenino y sólo en las orejas.
Desde hace un tiempo hemos ido ampliando esta costumbre incluyendo a los hombre primero, y luego diversificando los lugares del cuerpo que pueden perforarse.
Es así que hoy en día, y desde hace ya unos años, se perforan:
- Piercing en orejas
- Piercing en cejas
- Piercing en labios
- Piercing en nariz
- Piercing en ombligo
- Piercing en genitales
- Piercing en lengua
- Piercing en pezones
Y últimamente se han ampliado estos espacios perforándose:
- Piercing en párpados
- Piercing en dientes
- Piercing en dedos
- Piercing en muñecas
- Piercing en pecho
Y cualquier otra zona, sobre todo desde la creación de nuevas tecnologías en cuanto a implantes, como los microdermales, que pueden aplicarse en cualquier parte del cuerpo, aunque no sea pasante.
Los materiales para las perforaciones también han evolucionado gracias a las nuevas tecnologías, diseños y descubrimientos, utilizando acero quirúrgico, titanio y teflón.
Los materiales flexibles como el teflón permiten las perforaciones corporales en zonas genitales que antes hubieran sido impensadas, por su roce o por su variación de tamaño de forma frecuente.
En el futuro podremos ver nuevos tipos de perforaciones, nuevos lugares del cuerpo susceptibles de ser perforados y nuevas tecnologías de perforación corporal o piercing. |